Ante todo, no queremos exagerar en la importancia de pedir en un bar. Pero suele pasar, mientras tú esperas, siempre hay alguien que consigue su copa, o que comenta algo como “¡No puedo creer que no tengáis vuestro Red Bull! ¡¿Qué tipo de sitio es este?!” Así que, si alguna vez te has visto en esta situación, ¡pregúntate si hablas en lenguaje barman!

Paso uno: Debes saber qué quieres
Un barman que cuida bien a sus clientes aprecia a las personas que saben pedir lo que quieren de una manera clara. Le facilitas el trabajo pidiendo simplemente tu copa, en lugar de empezar una conversación del tipo: “Bueno, pensaba pedir vino blanco. ¿Tienes alguno bueno? Y a mi amiga de atrás le encantan los gin tonics. ¿Qué le recomiendas? Vamos, ¿qué tienes?” ¿Te has fijado cómo cambia su humor cuando le dices este tipo de cosas? No seas de esas personas…

so hemmm“¡Oh, me olvidé totalmente! ¿Puedes hacer esos tequilas Cuervo gold, no silver?”

Paso dos: Alcohol primero, mezcla después
Sí, en los detalles está la clave. El cerebro de un barman está conectado de cierta manera. Si pides una Coca-cola y, segundos después, dices whisky o ron, estás confundiendo al barman. No es la manera. Siempre pide el alcohol primero y después el refresco. “Ponme un gin tonic”; ¡bien! “¿Puedes ponerme una Coca-cola con whisky?”; mal…

Paso tres: ¿Quieres lo mejor? Pídelo.
Si pides un combinado, te tomarás una de las marcas estándar. Los buenos bármanes suelen ofrecerte una selección cuando pides un gin tonic o un ron con Coca-cola normal, pero si pides un “Hendrick’s con tónic” te pondrán una tónica concreta y un aderezo algo diferente para los más iniciados.

gintonicwebHendrick’s y tónica incluye pepino, a diferencia de los gins con lima habituales

Paso adicional: sigue adelante y ten el dinero listo
Como hemos dicho antes sobre “cómo conseguir tu bebida lo antes posible”, hay una forma más rápida de captar la atención del barman, sobre todo cuando el bar está a tope. Poder conseguir tu bebida y la de tus amigos sedientos antes que nadie no es una habilidad especial. Algunos pequeños trucos te darán ventaja sobre el que grita “Sex on the beach” mientras chasquea los dedos al barman.

Como hemos dicho en la introducción, no se trata de física cuántica. Pero si alguna vez has tenido esa sensación incómoda de ver un barman estresado… Bueno, quizá te hayas quedado con esa idea. Si quieres saber cómo se vive al otro lado de la barra y pasártelo como nunca mientras aprendes a ser barman, ¡ponte en contacto con nosotros más abajo!