Sabes que eres un bartender cuando…
Trabajar como bartender te enseñará muchas cosas acerca de ti y la interacción social, pero yo creo que ese tópico ya está bastante cubierto en otra parte de este blog. De lo que no se habla es de que trae consigo una nueva perspectiva del público en general. Los enunciados que vienen a continuación te deberían resultar familiares, si alguna vez has trabajado detrás de una barra:

…Te sientes mal por el personal que está trabajando cada noche que sales.
Recuerda los días en que no eras bartender, cuando hacías cola entre el público esperando a que te atendieran y todas estas frases se te cruzaban por la cabeza: “está atendiendo a todos antes que a mi”, “¿Cuánto se supone que tengo que esperar hasta que me atiendan?”, “¡Me está ignorando a propósito!”

Ahora que ya has trabajado en un bar, probablemente pensarás: “Va a toda velocidad”, “Está sirviendo tan rápido como puede” y hasta incluso “¡Definitivamente, hoy dejo propina!” Porque una vez que has trabajado detrás de una barra, entenderás que hay momentos en que es difícil recordar quién iba primero entre la multitud y ser conciente de que ¡solo tienes dos brazos!

…Nunca más pides la botella o el cóctel más barato, para ahorrar dinero.
De hecho, después de haber sido completamente entrenado o entrenada en el arte de elaborar las bebidas perfectas y los cócteles más deliciosos, nunca más te podrás conformar con las botellas de tiro y las mezclas más baratas.

En EBS aprendí a elaborar cócteles clásicos y contemporáneos con absoluta precisión; desde las medidas perfectas, a las técnicas de elaboración apropiadas, y como finalizar con la decoración adecuada para conseguir tanto la presentación como el aroma que el cóctel necesita. Tras cuatro semanas de entrenamiento, ese whisky barato con un chorro de coca-cola en un vaso de plástico ha perdido todo el encanto para mi.

bartender at work

…Te encontrarás haciendo freepour con cada líquido que sirvas, cuando llegues a casa después de trabajar.
Sí, todo, desde el kétchup, hasta el gel de la ducha, el suavizante para la ropa e incluso la leche de tu tazón de cereales. De hecho, algunos hábitos son difíciles de perder, y una vez que hayas dominado el arte de servir bebidas dentro de un vaso, sin lugar a dudas llevarás esa costumbre a casa al salir del trabajo, al menos darás a tus compañeros de piso algo de que reírse.

…Te conviertes un poco en maestro, cuando ordenas un cóctel
A partir de ahora estarás juzgando silenciosamente cada cóctel que bebas y pensando en cómo se podría mejorar la mezcla; “Demasiado azúcar en este mojito” o “Esto no se ha agitado correctamente”. Sin embargo, no temas, si cuanto más bebas menos te des cuenta del desequilibrio entre tequila y jugo de lima en tu Margarita.

…Estarás coqueteando en tu puesto de trabajo, involuntariamente
Trabajar detrás de una barra significa ganar autoconfianza, encanto y carisma, lo que significa coquetear con los clientes casi todo el tiempo. El problema, sin embargo, es que puedes olvidarte de “desconectar el modo coqueteo”, cuando terminas de trabajar.

La mayor parte del tiempo este hábito obrará en tu favor, pero de vez en cuando puede que te encuentres con la situación en la que estés charlando con una chica, y su enorme y musculoso novio, vestido de chaleco, aparezca de la nada. Afortunadamente, como bartender, habrás desarrollado “el don de la elocuencia” y sabrás como salir airoso de casi cualquier situación.

…Tus habilidades de cálculo son de fuera de este planeta
Tras unas pocas semanas o incluso unos pocos días de trabajo detrás de la barra, te habrá dado cuenta de que ya casi no necesitas mirar la caja registradora, para saber cuanto cambio tienes que devolver; sabrás calcular mentalmente en cuestión de segundos. En serio, tus habilidades de cálculo mental habrán mejorado más rápido trabajando detrás de una barra, que sentado en un pupitre en el colegio. Si todo el mundo, estuviese obligado a trabajar un mes detrás de una barra, tendríamos un mundo lleno de matemáticos.

…Te darás cuenta de que convertirte en bartender fue la mejor decisión que habrás tomado jamás
En qué otro trabajo puedes levantarte tarde, bromear y coquetear con clientes y compañeros de trabajo, escuchar la música más de moda y beber (un poquito) mientras trabajas. Si alguna vez has trabajado en un trabajo de oficina de 9 a 5 de la tarde, o trabajado bajo la lluvia o un calor aplastante, no encontrarás suficientes adjetivos maravillosos para describir el oficio de la barra.

Como bartender, harás tan buenos amigos, aprenderás algunas habilidades de valor incalculable, exprimirás al máximo tu tiempo libre (ya sea un día libre en la playa o una noche en un club), tu vida social y tu vida laboral se convertirán en una, siempre tendrás una historia divertida para contar y no te parecerá raro recibir un garabato en una servilleta que resulte ser un número de teléfono. ¿Cómo no amar este oficio?

Convertirte en bartender es una manera fantástica de hacer amigos, mejorar tu autoestima, ganar un sueldo decente y crear recuerdos inolvidables. Si estás leyendo esto y aún no eres bartender, puede que acabes de descubrir que esta es la carrera profesional que estabas buscando.